En esta foto de archivo de 1997 un soldado cubano da instruciones de cómo disparar con rifle. AFP PHOTO/Adalberto ROQUE
Por ALFONSO CHARDY
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El gobierno de Raúl Castro decretó una moratoria por
dos meses para el registro de armas de fuego ilegales,
una insólita medida que provocó diferentes explicaciones
por parte de expertos fuera de la isla y de un prominente
disidente en La Habana.
Elizardo Sánchez, que dirige la Comisión Cubana Pro
Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dijo en una
entrevista telefónica desde la isla que la orden parecía
encaminada a controlar elementos criminales que
gradualmente han adquirido armas ilegalmente. Pero Brian Latell, un ex analista de asuntos cubanos
de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), indicó que
la medida podría reflejar una alarma dentro del gobierno
sobre la cantidad de personas con armas, así como su
identidad.
Para Latell, un investigador asociado de estudios
cubanos en la Universidad de Miami, la orden de registro
también refleja un incremento de la tensión en Cuba y un
endurecimiento en la postura del régimen. La orden se conoció un día después de que la Iglesia
Católica advirtiera que la economía cubana enfrenta la
posibilidad de un colapso y pidiera reformas al gobierno. Un cable de la agencia Associated Press, basada en un
comunicado reproducido por la agencia cubana Prensa
Latina, indicó la decisión del gobierno para que "con
carácter excepcional y por una sola vez [. . .] las
personas naturales y jurídicas residentes en la isla que
tengan en su poder armas de fuego sin la correspondiente
licencia podrán obtener el debido registro''. De acuerdo con la información, también se renovarán
las inscripciones de quienes ya las tienen. Los agentes
del orden o seguridad están excluidos de la convocatoria
y serán llamados en otro momento. En Cuba no está
permitida la portación de armas a particulares y sólo
miembros de las Fuerzas Armadas, policías y servicios de
seguridad cuentan con ellas aunque no siempre pueden
llevárselas a sus casas. Sánchez dijo que tenía entendido que algunos
campesinos y otros ciudadanos privados con conexiones en
el gobierno pueden tener armas pero de cacería, como
‘‘escopetas de perdigones''. Precisó que la existencia de armas entre la población
se hace evidente cada fin de año cuando se escuchan
muchos disparos al aire en espíritu de celebración. "Yo y mucha gente nos ponemos bajo techo a la
medianoche'', dijo Sánchez. "Parece que hay una cantidad
de armas cortas en sectores marginales, donde hay muchos
delincuentes peligrosos. Parece ser un intento de
reforzar los controles de esos sectores, porque cada día
hay más gente con armas de fuego ilegales''. En Miami, sin embargo, las opiniones parecían más bien
enfocadas a la percepción de un incremento de tensiones
sociales y políticas en días recientes. Latell dijo que el anuncio parece conllevar una
amenaza de que, luego del tiempo de gracia, el gobierno
endurecerá sus acciones contra toda persona que tenga un
arma ilegal. "Todo parece ser consistente con un temor dentro del
régimen de que las condiciones en la isla se han puesto
más tensas... y que al régimen se le percibe con más
temor que en mucho tiempo'', indicó. Jaime Suchlicki, director del Instituto para Estudios
Cubanos y Cubano Americanos (ICCAS), de la Universidad de
Miami, estuvo de acuerdo en que el anuncio demuestra una
preocupación por parte del régimen sobre armas no
registradas. "Evidentemente el gobierno está preocupado de que
haya armas en manos de la población y quieren asegurarse
de tener control sobre éstas'', dijo Suchlicki. Según la información de AP, la inscripción correrá a
cargo de la Policía Nacional Revolucionaria y los dueños
deberán mostrar el arma y justificar su propiedad. Muchas de las armas que circulan ilegalmente son de
fabricación casera o productos de robos, dijo la AP. Los propietarios deberán además pasar un examen físico
y psicológico, tener conocimiento en el manejo y uso de
las armas y pagar los impuestos establecidos, agregó AP. "Esta convocatoria para la inscripción y renovación
será la primera desde la puesta en vigor en 2008 del
decreto ley 262, que regula la posesión de armas y
municiones en Cuba'', dijo AP. "En cuanto a los
extranjeros con residencia temporal en el país, estos
deben concurrir también a realizar el registro''. |