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Víctor Manuel Domínguez, Sindical Press
LA HABANA, Cuba, febrero (www.cubanet.org)
- Resulta preocupante la proliferación de los vigilantes de los cuerpos
de vigilancia popular (CVP) en el país, mientras no hay quien pinte una
pared y se multiplican los robos.
Los puedes ver en
cualquier sitio de la nación, más gordos que la Gran Piedra
santiaguera, cuidando diez ladrillos, la cisterna sin agua de un
círculo infantil, un cine clausurado, las telarañas de una fábrica de
zapatos ortopédicos, o un campo de lechuga
Sin embargo,
a estos guardianes les roban contenedores del tamaño de un edificio
delante de sus narices, y ellos tan campantes, tan apegados a su iPod
que puede repetirse el desembarco de Normandía debajo de sus asientos,
sin que ellos se enteren.
Es tal su ensimismamiento y
sus ganas de no trabajar (vigilan un día sí y dos no) que llegan tarde
cuando van, y a veces faltan porque anunciaron que en el mes que corre
no serán estimulados con champú y pollo.
No obstante, su gestión en la venta de la merienda que les
corresponde, alcanza un nivel de vanguardia nacional. El contagioso
pregón “coge tu refresco Tukola y tu pan con jamón aquí. Vamos. Sólo
un CUC”, se escucha como un vals entre las obras.
Y por
desgracia, en Cuba, al ritmo que llevamos de raterismo y otras
perversiones, hasta cada una de las lápidas del cementerio tendrá un
custodio como medida de “seguridad” o símbolo de solvencia económica.
En
lugar de ajustarse a las necesidades o extinguirse, son solicitados
para cuidar el sitio donde se construirá una puerta, un mercado, una
policlínica o una universidad para graduar mata mosquitos y custodios.
Ya
ni los campesinos quieren enfangarse los pies, sentir el sol en la
cabeza, callos en las manos, ni conducir la yunta de bueyes entre
surcos rodeados por el verdor de campos de tomate que se pierdan en el
horizonte.
Ahora su ambición es vigilar el murmullo del
río, el mugido de las vacas, el relinchar de caballos o la sombra de
los cañaverales, en una Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC),
con un 10 % de custodios en varios colectivos de obreros agrícolas.
En
un país donde el 52% de los trabajadores se desempeña en labores no
productivas, y del 48% ubicado en empresas (el 20% son administrativos
o de apoyo), ¿quiénes producen en la nación?
Si los
guardianes de la virginidad socio laboral cubana y otros engendros
improductivos siguen aumentando, quizás cuando el pueblo despierte
Varadero se encuentre ubicado en Aruba, en Panamá, y Guardalavaca en
Japón.
Entonces, Cuba será una mulata desmelenada y sucia, con hijos bastardos custodiando las ruinas de lo que fue un país. |