El antiguo líder comunista relata su visión de la batalla de Sierra Maestra en 1958
MAURICIO VICENT - La Habana - 29/07/2010
Ya lo decía hace días una vecina de este corresponsal: "Fidel
esta suelto y sin vacunar". Y otro habanero agregaba: "Está que se
regala". Ambas expresiones, andar "suelto y sin vacunar" y "regalarse",
se emplean en Cuba para explicar que alguien va embalado y que no hay
quien lo pare. También funcionan a modo de aviso: "¡Cuidado¡" o "¡Hay
Peligro¡". Sin duda, tras cuatro años alejado de los escenarios
públicos, las recientes reapariciones del viejo líder comunista (siete en menos de tres semanas) confirman que de está de regreso y peleando. En su última presentación, el 26 de julio,
ante un centenar de intelectuales y artistas, Castro adelantó que
pronto publicaría un libro sobre pasajes de la lucha guerrillera en el
que llevaba meses trabajando.
Dicho y hecho. Ayer mismo, el diario Granma difundió un artículo
suyo en el que reveló contenidos de 'La victoria estratégica', título
del testimonio, y anunció que saldría a la luz "a principios de agosto".
Además, a punto de cumplir 84 años, Castro expresó su "animo" de
escribir un segundo volumen de memorias guerrilleras, para el que
incluso ya tiene nombre: "La contraofensiva estratégica final". En La Victoria estratégica
narra episodios de la batalla librada el verano de 1958 en la Sierra
Maestra contra las tropas de Fulgencio Batista. Fue el último intento de
aniquilar a los revolucionarios. Según Castro, aquellos combates
enfrentaron a unos 300 barbudos con 10.000 soldados batistianos. "La
derrota de la ofensiva enemiga, después de 74 días de incesante combate,
significó el viraje estratégico de la guerra. A partir de ese momento
la suerte de la tiranía quedó definitivamente echada", pues, asegura, se
hizo "evidente la inminencia de su colapso militar." El libro,
con el detallismo típico de Castro, hace un recuento exhaustivo de
acciones militares y pretende ser un balance definitivo sobre ese
capítulo de la guerra. Las fuerzas rebeldes, dice, perdieron 31 hombres.
"El enemigo sufrió más de mil bajas, de ellas más de 300 muertos y 443
prisioneros, y no menos de cinco grandes unidades completas de sus
fuerzas fueron aniquiladas, capturadas o desarticuladas. Quedaron en
nuestro poder 507 armas, incluidas dos tanques, diez morteros, varias
bazucas y doce ametralladoras calibre 30". Castro agrega que "a todo
ello habría que añadir el efecto moral de este desenlace y su
trascendencia en la marcha de la guerra". "La Sierra Maestra", afirma en
tono épico, " quedaba liberada por siempre". Estas primeras
memorias constan de 25 capítulos y, según reveló el ex mandatario, el
volumen contiene abundantes fotos, "de la calidad posible en aquellas
circunstancias", así como mapas y "esquemas gráficos sobre los tipos de
armas que utilizaron ambos contendientes". Para aquellos que no son
historiadores ni tienen especial interés en batallas de hace medio
siglo, probablemente será más atrayente la "pequeña autobiografía" que
Castro incluye en el libro por motivos que él mismo explica: "No deseaba
esperar que se publicaran un día las respuestas a incontables preguntas
que me hicieran sobre la niñez, la adolescencia y la juventud, etapas
que me convirtieron en revolucionario y combatiente armado". Castro anda
suelto. Esperen más noticias. |