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Yoani Sánchez

Háblalo sin Miedo

Jóvenes cubanos apuestan por el mandarín PDF Imprimir E-mail
Noticias
Miércoles, 09 de Noviembre de 2011 04:40

Diario de Cuba - An, en, ang, eng, ong son las vocales que lanza a coro en La Habana una clase de mandarín, la lengua que cuba_calle_zanja_barrio_chino_de_la_habana_320cada vez más cubanos quieren aprender atraídos por la creciente alianza económica y política entre los gobiernos de China y Cuba, informa Reuters.

 La Habana y Bijing relanzaron sus relaciones en la década de los noventa, tras el colapso del socialismo en la ex Unión Soviética, y han ido reforzándolas con constancia.

 El gigante asiático es el principal acreedor de la Isla luego de inyectar miles de millones de dólares en préstamos en los últimos años y es el segundo socio comercial de Cuba.



 El comercio binacional aumentó desde 440 millones de dólares en 2001 hasta 1.830 millones de dólares en 2010, según informes de Beijing.

 La Habana ha comprado a China desde ómnibus, autos y locomotoras para reanimar su desastroso sistema de transporte, hasta televisores, refrigeradores y otros electrodomésticos.

 A tono con la creciente alianza, los cubanos —que durante las décadas de vínculos con el bloque socialista estudiaron ruso y otros idiomas de Europa del Este— están ahora cada vez más interesados en aprender mandarín, un idioma raro y difícil para ellos, pero que se esfuerzan en dominar apostando a que les abra oportunidades.

 "Soy una aspirante a ser comerciante (...) poco a poco voy a ver los resultados, voy a tener más trabajo y voy a poder interactuar más con los chinos", dijo Lilibel Gómez, de 21 años y graduada de mandarín en el Instituto Confucio de La Habana.

 Gómez, quien trabaja en el Ministerio de la Construcción en proyectos de exportación e importación vinculados con China, admitió que es difícil aprender el idioma, pero dijo que no ha desistido porque lo considera una ventaja. "Me siento privilegiada", agregó.

 Julio César Palmero, de 20 años, aspira a ser un "facilitador" cuando se gradúe de mandarín.

 "Toda persona que sepa hablar chino en este momento y en el futuro muy cercano debe tener asegurada una función de trabajo (…) Los chinos han invadido el mercado mundial y siempre va a ser bueno alguien que sepa dominar ese idioma", dijo.

 China ha pasado de tener una fuerza insignificante en Latinoamérica hace 15 años a convertirse en el mayor socio comercial de varios países, incluyendo al gigante Brasil, y en un consumidor voraz de las materias primas de la región.

 La alianza entre China y Cuba es vital para Raúl Castro, que avanza en la aplicación de medidas para garantizar la supervivencia de su régimen, entre ellas la ampliación de la inversión extranjera en sectores de interés para La Habana.

 El Instituto Confucio de La Habana, donde trabajan maestros chinos y cubanos, tiene una matrícula de más de 500 alumnos, quienes llegan allí desde 2010 por intereses profesionales, según el director Arsenio Alemán.

 "Se interesan en conocer del país y de la lengua para poder aumentar su eficiencia en el trabajo comercial con China", dijo a Reuters aludiendo a médicos, ingenieros y otros especialistas.

 Fruto de acuerdos bilaterales, cientos de estudiantes chinos han pasado también por La Habana para aprender el idioma español y algunos incluso estudian las carreras de Medicina o Turismo.

 Petróleo en la mira

 Cuba, que depende del envío de unos 115.000 barriles diarios de petróleo de Venezuela, su principal aliado y socio comercial, podría estar buscando en China una salida alternativa ante las dudas sobre el futuro del presidente Hugo Chávez, quien se sometió recientemente a una operación y tratamiento contra el cáncer y se enfrentará a elecciones el año próximo.

 Delegaciones militares y políticas chinas de alto nivel llegan con frecuencia a Cuba, incluyendo la visita en junio del vicepresidente Xi Jinping, quien firmó acuerdos bilaterales y se comprometió a "ampliar las coincidencias, incrementar la amistad y profundizar la cooperación".

 Entre los acuerdos estuvo uno en el que China prometió jugar un papel importante en el aumento de la producción de petróleo cubano, tanto en tierra como costa afuera. Esto coincide con el plan de La Habana de explorar en aguas del Golfo de México con la esperanza de encontrar crudo.

 La estatal China National Petroleum Corp podría incluso estar considerando arrendar bloques para la exploración en aguas cubanas.

 Pekín se comprometió a negociar un contrato que puede valer 6.000 millones de dólares para expandir la refinería de Cienfuegos y construir un proyecto de gas natural licuado.

 Una plataforma de construcción china, el Scarabeo 9, propiedad de una empresa italiana, debe llegar a aguas cubanas a fines de diciembre para ser utilizada en la primera exploración importante en el Golfo de México.

 Muchos cubanos miran ahora a China, como miles de chinos desembarcaron un día en la Cuba del Siglo XIX para trabajar en los campos de caña de azúcar tras la abolición de la esclavitud.

 "Estudiando chino tenemos posibilidades de tener un trabajo con más ventajas que otras personas", opinó Adianes Ojeda, que estudia mandarín y espera trabajar como traductora e intérprete en futuros negocios con los chinos.