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Yoani Sánchez

Háblalo sin Miedo

Disidencia interna negociaría transición PDF Imprimir E-mail
Noticias
Lunes, 11 de Abril de 2011 06:13

Juan Carlos Chavez / El Nuevo Herald - Oscar Elías Biscet, el más importante de los opositores en Cuba, dijo que la biscet disidencia interna puede estar dispuesta a negociar un gobierno de transición para implementar medidas de apertura democrática que eviten una guerra civil.

“Si el régimen quisiera conversar, nosotros tenemos exigencias”, declaró Biscet a El Nuevo Herald desde La Habana. “Queremos que Raúl y Fidel Castro renuncien porque han hundido al país en la miseria, los asesinatos políticos y la persecución. Que pongan a otras personas que respondan a sus intereses y comencemos un tránsito hacia las libertades del pueblo cubano”.


Biscet fue liberado el 11 de marzo como parte de una mediación de la Iglesia Católica de la isla ante el gobierno de Castro que culminó con la excarcelación de 115 prisioneros políticos. Otros 50 permanecen en la cárcel sin que haya planes para su salida.

Excepto 12 de los opositores, entre ellos Biscet, los demás aceptaron viajar a España.

“El hecho de que un grupo haya dicho que no se marcha al exilio es una forma de mostrarle al mundo que aquí se lucha por amor a la patria y la dignidad de los seres humanos”, puntualizó. “Me parece que es favorable para la causa del pueblo cubano”.

Biscet, médico de 49 años, indicó que las autoridades de la isla están dando al mundo y al pueblo cubano falsas perspectivas de cambio, como permitir algunos empleos por cuenta propia, la apertura al capital extranjero y el diálogo con personalidades que abogan por los derechos humanos, como el ex presidente estadounidense Jimmy Carter.

Durante su visita de la semana pasada a La Habana, Carter se reunió con los Castro y Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, entre otros funcionarios. También visitó a Alan P. Gross, un subcontratista del gobierno de Estados Unidos que cumple una sentencia de 15 años de prisión en La Habana. Gross llevaba equipos de transmisión para grupos independientes.

En su cita con disidentes y blogueros, Carter tuvo una exposición de la crisis económica, política y social de la isla, así como del carácter represivo, corrupto y excluyente de las autoridades.

“Le dejamos bien claro a Carter que en Cuba existe una dictadura y que no hay una soberanía total del pueblo”, comentó Biscet. “Algo pudimos exponer, una breve síntesis de lo que pensamos”.

Sobre la situación económica cubana, Biscet dijo que cualquier ajuste debe estar acompañado de una política que garantice, entre otros aspectos, los derechos fundamentales de las personas y la legalización de grupos y organizaciones independientes de la sociedad civil, así como las libertades religiosas y la excarcelación de todos los presos de opinión.

“Queremos cambios totales y un sistema de mercado asociado a las libertades y todas esas cosas que permiten hacer una vida armónica y feliz en nuestra patria”, añadió.

Biscet, fundador de la Fundación Lawton por la Democracia y los Derechos Humanos, acusó al gobierno cubano de permitir actos de corrupción e inventar acusaciones de cualquier tipo para sacar del camino a miembros de la sociedad civil y funcionarios que se perfilan como líderes.

“Al gobierno le conviene que las personas sean corruptas porque con estas características esas personas no van a luchar contra ellos, por eso son permisibles”, anotó. “Y cuando sienten la amenaza de que pudiera surgir un nuevo líder dentro de su partido o entre la gente que gobierna junto con ellos, entonces les achacan actos de corrupción que no han hecho para que no tengan seguidores”.

Biscet señaló que mientras exista una dictadura totalitaria en Cuba continuará el riesgo de que se produzca en cualquier momento una nueva ola de arrestos masivos contra periodistas independientes y opositores como la Primavera Negra del 2003. Biscet cumplía una sentencia de 25 años de prisión después de que fuera encarcelado junto con otros 74 disidentes en esa redada que concluyó con juicios sumarios de un día o menos. Anteriormente Biscet había sufrido numerosas detenciones a partir de 1998.

“Aquí todo es posible. Ellos, por no perder, pueden hacer cualquier cosa’’, dijo. “Esta es una de las razones por la que no firman los pactos internacionales y de derechos humanos, principalmente las que conciernen a las libertades básicas”.

Agregó que a pesar de la vigilancia extrema que el gobierno cubano despliega sobre el movimiento opositor hay una fuerza social, los jóvenes, que están escapando al control del régimen.

“La juventud cubana no cree en el sistema y el espíritu que está desarrollando no le teme a la presión gubernamental. Ese miedo que quieren inculcar los Castro no va a frenar sus deseos de buscar el bienestar desde todos los puntos, incluyendo el económico y sicológico”, dijo Biscet. “Los jóvenes van a crear su propio espacio para lograr sus objetivos”.

Biscet también mencionó el trabajo de reporteros independientes y blogueros en internet que amenazan derrumbar el monopolio que ejerce La Habana para mantener desinformados a sus ciudadanos sobre las denuncias o manifestaciones críticas hacia la gestión pública.

“Están dando al mundo otras perspectivas e ideas”, declaró Biscet. “Y cuando éstas surgen todo lo demás se desarrolla. Esto es muy importante para nosotros porque el gobierno quiere controlar toda la información y mantener al pueblo engañado, asociado a esta actividad terrorista de Estado”.

En el 2007, el gobierno del ex presidente George W. Bush le entregó en ausencia a Biscet la Medalla de la Libertad en reconocimiento a su actividad opositora y sus llamados a la desobediencia civil.

Biscet dijo que en esa línea contestataria es fundamental el apoyo monetario del gobierno estadounidense para promover la democracia en Cuba. Recientemente John Kerry, jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, anunció que se opondrá al presupuesto para el 2012 de $20 millones presentado en la partida de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), adscrita al Departamento de Estado.

“Kerry tiene que saber que en cualquier lucha que se haga se necesitan recursos y él sabe muy bien que el cubano de la isla no los tiene”, dijo Biscet. “Nosotros resistimos porque tenemos una moral bien alta pero no porque tengamos recursos. Aquí hay que vivir de la misericordia de la gente para poder subsistir”.


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